El jueves fue una fiesta de la democracia. La democracia no aporta una solución especialmente buena al problema de asegurar la continuidad de un gobierno. La dictadura lo resuelve mejor, no necesita acudir a estos parones de la actividad de gestión que producen las elecciones.Pero ¿el cambio de gobierno? Ahí las dictaduras lo ponen dificil, incluso puede que haya que recurrir a cierta violencia para conseguirlo. La democracia lo resuelve mejor: se trata de seguir unos procedimientos pactados de recuento y de valoración de los votos y lo que salga salió. De modo que se sabe que hay democracia cuando el cambio es posible. Antes, es como en el ejercito "valor se le supone". Pues bien se cubrieron los procedimientos, se hicieron los recuentos y salió ... que se tenían que ir. El problema es que después de casi 10 semanas todavía no han aceptado con naturalidad que perdieron. No son conscientes que lo que ha sucedido también significa que otro día pueden llegar a ganar.
Pero Patxi López ha empezado el cambio desde el primer momento. Le ha puesto el punto laico. Y el punto laico tanto desde el punto religioso como desde el punto étnico. Punto laico religioso porque ha hecho desaparecer a Dios y la humillación correspondiente de la fórmula de juramento. Punto laico étnico porque ha cambiado el término etnicista de pueblo por el de ciudadanía, incluyente de todas las identidades. Luego se marcó un largo con la lectura de dos poemas. Me gustó especialmente el de Szymborska. Eso deEntre sonrisas y abrazos
verás que la paz se fragua
aunque seamos distintos
cual son dos gotas de agua
Pero no quiero olvidarme de otro símbolo que apareció en la firma: el libro.Se sabe que cuando de manera un tanto precipitada se unieron el PSE y EE las razones no fueron sólo políticas. La fusión permitió saldar las deudas de EE. Esta situación asimétrica hizo que el espíritu de identidad transversal que animaba a Euskadiko Eskerra no pudiese fructificar en el partido resultante. La campaña Redondo-Mayor no contribuyó a que los Euskadikos del PSE (en realidad el nombre es PSE-EE) levantasen la cabeza. Las alternativas que ha planteado Patxi, su apuesta por la transversalidad, han hecho que algunos presupuestos de EE hayan salido a flote. No es baladí que en la edición del Estatuto de Autonomía sobre la que ha jurado el Lehendakari aparece una E que recuerda a aquella E que fabricó Manolo Mazpule para la primera Euskadiko Ezkerra.

