Es verdad que el ingenio de muchos docentes y directores ha conseguido saltarse esas normas. La cosa suele empezar con cambios clandestinos que, si son exitosos, se hacen públicos. En este caso no pueden ser eliminados de momento, porque no existe una "herramienta oficial" que haga lo mismo. Pero cuando la "herramienta oficial" exista se intentará eliminar la "experimental" aunque ésta sea mucho mejor. Afortunadamente estas "herramientas oficiales" están tardando mucho en llegar.
Otra técnica utilizada para saltarse las normas es instalar servicios web en servidores ajenos contratados en el exterior. Desde esta manera la mano larga de Premia no puede alcanzar la innovación. Aun así han ocurrido cosas como que había centros en los que la política de seguridad de Premia, basada en el mantra "cuantas menos cosas puedan hacer menos problemas de seguridad habrá", impedía que pudiesen actualizar sus contenidos. Tenían que ir a sus casas para hacerlo.
Pues bien en este manifiesto contexto de boicoteo a la innovación el consejero Tontxu Campos ha contestado a una pregunta que le hizo la parlamentaria socialista Idoia Mendia
¿Se ha empezado a usar software libre en los centros educativos?Tal vez la pregunta no era del todo precisa porque efectivamente hacía referencia a lo que realmente se usa y no a lo que ha impulsado el Departamento de Educación. De modo que con todo el morro del mundo Tontxu ha firmado una respuesta en la que incluye como méritos propios todo que se ha hecho a pesar de las instrucciones impartidas. Así dice que
a día de hoy, son muchos los centros educativos que disponen de algunos servicios sobre todo de web y de correo sobre servidor webSe podría interpretar como una buena señal. Como la señal de que a partir de ahora ya se permitirá el uso del software libre, pero no parece que vaya a ser así. El Departamento de Educación seguirá con su esfuerzo de "estandarización soviética" con el que se opondrá a cualquier innovación que venga de la base.