El sábado se ha celebrado la OPE de enfermería. Los resultados producen cierto desasosiego. La prueba ha resultado ser muy poco discriminadora. Había 300 plazas y 3050 de 8074 han sacado la máxima puntuación. Se ve que el sector de enfermería se lo ha currado mucho mejor que el sector médico. La influencia de la valoración del euskera también ha resultado impresionante. Quienes han acertado 83 preguntas están situadas en el puesto 6795 (es decir tienen delante al 84,15%), si tienen PL2, tendrán la misma puntuación que quienes hayan acertado todas y no sepan suficiente euskera como para haber sacado un PL1.Como decía en un post anterior sobre la OPE de médicos una cosa curiosa que hay es observar el contraste que existe entre el valor que se da a quienes tienen un PL2 y la poca gente que quiere examinarse en Euskera. En este caso han sido solamente 48 de un total de 8074 presentadas, es decir un 0.59%. ¿Pero ha tenido rendimiento presentarse en euskera? Parece que no.
Si se comparan las puntuaciones de quienes se presentan con el cuestionario en euskera con quienes lo hacen en castellano el resultado es demoledor. Si en el conjunto ha sido un 37.78% quien ha conseguido el pleno de 100 sobre 100, entre quienes han hecho el ejercicio en euskera solo ha sido el 14.58%. Con puntuaciones entre 95 y 100 han sido un 67.65%, quienes lo han logrado considerando el conjunto, pero solo un 35.42% lo ha logrado si hacía el examen en euskera. Si ahora consideramos el sector de las peores calificaciones las proporciones se invierten. Menos de 80 acertadas han tenido un 12.34% en el conjunto pero aumenta a un 31.25% en el caso de los ejercicios realizados en euskera.
¿Qué explicación tienen estas diferencias? No lo tengo claro. Pero es posible que haya graves deficiencias en el conocimiento del euskera profesional. Las mil preguntas que podían caer tenían también su versión en euskera. Puede ser también que alguna gente se haya presentado por razones "patrióticas". En ese caso está claro que han confundido el cocido con la patria.
