Ziarreta conocido palmero del Lehendakari ha seguido por el mismo argumento negó «toda la credibilidad» al manifiesto sobre el euskera presentado por los socialistas, ya que su apoyo a esta lengua es «márketing sin contenido real» y «no es creíble».
Vamos a suponer que Patxi López miente y que sin embargo es verdad que tanto Urkullu y Ziarreta son grandes defensores del euskera. La posición de Urkullu y Ziarreta no parece muy razonable. De unos defensores del euskera, lo que cabe esperar es que se alegren de que alguien diga que quiere favorecer al euskera. Solo queda tomarle la palabra. Más bien reaccionan como si el euskera fuera algo propiedad exclusivamente suya.
En cambio, el mundo de la cultura en euskera ha reaccionado de una forma razonable. En un sector tan dependiente de las subvenciones, el anuncio de que López mantendrá la financiación de las actividades culturales realizadas en euskera ha causado tranquilidad. Lo han tomado como un mensaje, por supuesto ligado a las elecciones, claramente positivo, y al que habrá que exigir su cumplimiento.
Nadie ve a los responsables de AEK o Kontseilua votando al PSE, pero el que aparezcan en el acto convocado del PSE nos da una idea de la credibilidad del proyecto de Patxi López. También se demuestra que los responsables de las organizaciones euskaltzales saben distinguir entre opiniones personales, el bien del euskera y el de las instituciones que representan.
Pero está claro que hay una cosa del manifiesto del PSE, que no le gusta ni a Urkullu ni a Ziarreta
Desarrollo de un proyecto cultural euskaldún democrático y plural que sitúe al euskera y su cultura al margen de la utilización política.Ellos prefieren que el asunto del euskera sea propiedad exclusiva de los nacionalistas.