A Chávez le sobra capital. Así que, según él, le sobra el capital extranjero. De modo que lo que está haciendo es comprar empresas. Es verdad que el precio que paga es un poco bajito. Pero bueno las empresas acaban en general aceptando. No se puede comparar con el precio que han pagado otras dictaduras de izquierda cuando han tomado el poder. Así que básicamente todo el mundo contento.
La duda que me asalta es si ese dinero está bien empleado. Es más que probable que estas empresas nacionalizadas disminuyan su eficiencia y rentabilidad. También lo es que gestores más preocupados en rentabilizar su presencia en altos cargos de la empresa que en proporcionar beneficios al Estado. Pero esto no es lo peor ¿no hubiera sido más interesante utilizar ese dinero para mejorar los servicios sanitarios o para promover nuevas empresas?
Todavía hay en Venezuela un cierto nivel de libertad de expresión, pero mientras los otros van de vuelta, Chávez sigue yendo. ¡Qué Santa Lucía le conserve la vista!