martes, 28 de abril de 2009

Recuerdos de Javier Ortiz

Yo no voy a hacer un obituario que ya lo dejó hecho el propio Javier. Pero me quedan muchos recuerdos y quiero ponerlos visibles.

Tal vez la experiencia más fuerte que compartí con él fueron siete días de comisaría y tres de Martutene en el verano de 1968. Cuando llegamos a la cárcel después del paso por comisaría nos sentíamos seguros, aunque no libres. Esto nos daba el relajo suficiente como para hacernos confidencias. Por ejemplo, ahí me enteré que él era uno de los autores de una revista (de las de multicopista) revolucionaria y en concreto de un artículo elogiando a Simon y Garfunkel. Desde mis posiciones ortodoxas le critiqué duramente acusándole de elogiar "música pequeño-burguesa".

Nunca olvidó esa absurda acusación y muchas veces nos reímos de ello. Por cierto aquella revista que se llamaba
Hitz
(de la que creo que salieron un par de números) era cualquier cosa menos una revista sectaria y cerrada.

Javier Ortiz ha muerto

Mi amigo Javier Ortiz ha muerto. Aquí está el obituario que el mismo escribió hace dos años.

OBITUARIO

Javier Ortiz, columnista

Falleció ayer de parada cardio-respiratoria el escritor y periodista Javier Ortiz. Es algo que él mismo, autor de estas líneas, sabía muy bien que sucedería, y que por eso pudo pronosticar, porque no hay nada más inevitable que morir de parada cardio-respiratoria. Si sigues respirando y el corazón te late, no te dan por muerto.

Así que en ésas estamos (bueno, él ya no).

Javier Ortiz fue el sexto hijo de una maestra de Irún, María Estévez Sáez, y de un gestor administrativo madrileño, José María Ortiz Crouselles. Sus abuelos fueron, respectivamente, un señor de Granada con aspecto de policía –lo que tal vez se justifique considerando el hecho de que era policía–, una señora muy agradable y culta con allure y apellido del Rosellón, un honrado y discreto carabinero orensano con habilidades de pendolista y una viuda de Haro casada en segundas nupcias con el recién mencionado, Javier Estévez Cartelle, del que se derivó el nombre de pila de nuestro reciéndifunto. Si algún interés tienen todos estos antecedentes, cosa que dista de estar clara, es el de demostrar que, en contra de lo que suele pretenderse, el cruce de razas no mejora el producto. (Obsérvese qué gran variedad de procedencias se puso en juego para acabar fabricando a un vasco calvo y bajito.)

La infancia de Javier Ortiz transcurrió en San Sebastián, ciudad que le venía muy a mano, porque nació allí. Se dedicó básicamente a mirar lo que había por sus cercanías, en particular el pecho de las señoras –ahora que ya está muerto podemos descubrir ese inocente secreto suyo–, y a estudiar cosas tan peregrinas como las ciudades costeras del Perú, de las que no logró olvidarse hasta su postrer respiro. Los jesuitas trataron de encauzarlo por el buen camino, pero él descubrió muy pronto que era comunista. Eso malogró del todo su carrera religiosa, ya de por sí poco prometedora, sobre todo desde que notó con desagrado el interés que algunos sacerdotes ponían en sus partes pudendas.

Su primer trabajo como escribidor, aparecidoen una página del periódico del colegio, fue, curiosamente, una necrológica,con lo que cabría decir que su carrera como periodista ha resultado capicúa, singular circunstancia de la que muy pocos podrían presumir, aún en el improbable caso de que lo pretendieran.

A los 15 años, hastiado de las injusticias humanas –algunas de las cuales seguían teniendo como referencia obsesiva los pechos femeninos–, decidió hacerse marxista-leninista. Los años siguientes tuvo que emplearlos en averiguar qué era eso queacababa de hacerse, a lo que contribuyeron decisivamente algunos esforzados miembros de la Policía política franquista.

A partir de lo cual, se dedicó con gran entusiasmo a cultivar el noble género del panfleto. Sin parar. A diario. Año tras año. Fue cambiando de punto de residencia, no siempre por voluntad propia –ahí merecen especial mención sus estancias carcelarias y su exilio, primero en Burdeos, luego en París–, pero jamás varió su inquebrantable afán de agitador político, que él pretendía haber adquirido, por absurdo que parezca –y sea, de hecho–, en la lectura de Los documentos póstumos del Club Pickwick, de don Carlos Dickens, y de las Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Padarox, de don Pío Baroja.

Burdeos, París, Barcelona, Madrid, Bilbao, Aigües, Santander... Recorrió incontables sitios y holló innúmeros parajes sin parar de escribir, erre que erre. Zutik!, Servir al Pueblo, Saida, Liberación–y Mar, y Mediterranean Magazine– y El Mundo, y una docena de libros, y varias radios, y algunas televisiones... Por escribir, incluso escribió para otros y otras, ejerciendo de negro en momentos de particular penuria. También lo hizo a veces por amistad.

Movido por la lectura del Selecciones de Reader’s Digest y otras publicaciones estadounidenses tan aficionadas a ese género de operaciones, un día decidió calcular cuántos kilómetros cubrirían sus escritos, en el caso de colocarlos todos en una sola larguísima línea de cuerpo 12. El resultado de la estimación fue concluyente: ocuparían la tira.

En materia de amores (de la que sería injusto decir que careciera de alguna experiencia), también fue capicúa. Decía que las mejores mujeres, las más cariñosas y las más nobles con las que compartió sus días (sin desdeñar dogmáticamente a ninguna otra), le resultaron la primera y la última. Aunque la favorita le apareciera por medio: su hija Ane.

Y todo para acabar con algo tan vulgar como la muerte. Por parada cardio-respiratoria, como queda dicho. En fin, otro puesto de trabajo disponible. Algo es algo.

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Javier Ortiz, escritor y columnista, nació en Donostia-San Sebastián el 24 de enero de 1948 y murió ayer en Aigües (Alicante), tras dejar escrito el presente obituario.


El acuerdo PSE-PP

Si uno ha leído el texto del acuerdo PSE-PP y lo compara con los comentarios que ha originado, sobre todo en el campo nacionalista, puede tener la sensación de que se habla de cosas diferentes.

El grupo de la Red para el Cambio ha publicado unas entretenidas encuestas sobre el dichoso acuerdo.

Ahí se podrá comprobar de que va la cosa.

miércoles, 22 de abril de 2009

Votos y mayoría social

En los comentarios que han seguido a estas elecciones elecciones he oído hablar mucho de mayoría social. Es más se ha dicho mucho "tendrán los 38 escaños, pero tienen en contra a la mayoría social".

Para gobernar hay que tener 38 escaños así lo dice la ley, no hace falta nada más. Pero ¿Qué hay que tener para ser la mayoría social? Todos los voceros de la carencia de mayoría social han excluído a abstencionistas y demás gentes que no han manifestado sus preferencias el día de las elecciones.

Para los escaños sólo se tienen en cuenta los votos a candidaturas, así lo suelen decir los procedimientos electorales. Pero en el cálculo de mayoría social debe entrar toda la ciudadanía. Y por tanto y al menos, todo el censo electoral. Digo "al menos", pues creo que muchos jóvenes menores de 18 podrían entrar en el cálculo, así como miles de inmigrantes a los que la ley no les da derecho de voto.

En el gráfico presento tres categorías. Por una parte a quienes califico de "sin decidir", categoría que comprende abstencionistas, votos en blanco y 5000 votos provenientes del llamado voto nulo técnico. En "nacionalistas" a los votantes de PNV, EA y Aralar, junto con los votos nulos menos el voto nulo técnico. Y en "no nacionalistas" todos los demás.

Quienes hablan de mayoría social nacionalista realizan el simple truco de decir que los que se abstienen tienen la misma distribución de sentimientos que quienes votan. Obviamente eso es falso.

Y ¿qué piensan quienes no dicen lo que piensan? Es complicado saberlo, pero si podemos hablar de una tipología de los "sin decidir". Algo si se puede decir y es que muchas de esas personas no sienten gran pasión por temas tales como soberanía y derecho a decidir. Mas bien son gentes que piensan aquello de que "decidan otros". O que viven fuera. O que piensan que ningún político merece la pena, o les da pereza votar, etc...

En la historia del País Vasco democrático solo ha habido una ocasión en que una mayoría social haya apoyado una opción y fue en la aprobación del Estatuto. Esta ha sido la única vez que la mayoría absoluta del censo ha apoyado algo. Ni siquiera si en esta ocasión se hubiesen juntado PSE y PNV hubiesen alcanzado esa cifra, pues solo sumaban el 48%.

Resulta muy curioso que ese gran demócrata y participador que ha sido Ibarretxe estableciese en su conocido plan que sería necesario la "mayoría absoluta de los votos emitidos validos". Es decir no se atrevía a pedir la mayoría social.

Para gobernar basta con ganar la sesión de investidura. Para cambiar las reglas de juego hay que tener la mayoría social y los nacionalistas nunca la han podido mostrar en unas elecciones.

martes, 21 de abril de 2009

La madeja india

Seguimos en el absurdo proceso inacabable de las elecciones vascas. Fueron el uno de Marzo y a los pocos días quedó claro cuál era el único gobierno posible. Sin embargo aquí seguimos, en plena crisis, mareando la perdiz. La velocidad de Internet no ha afectado siquiera mínimamente a los plazos parlamentarios, anclados cuando menos, en dinámicas del siglo pasado.

Conviene sin embargo asomarse a procesos electorales de otros países. Mi amigo Paco Audije, secretario adjunto de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), me envía un artículo suyo con permiso para publicarlo. El artículo habla de las elecciones en la India, un país de 714 millones de electores. La mayor democracia del mundo. Como se puede esperar, tienen una situación compleja.

La madeja india

Paco Audije

Impredecible. Una madeja difícil de desenredar. Así describe el actual proceso electoral el semanario indio Frontline .

Las elecciones y la votación implican a 714 millones de votantes para un parlamento en el que el principal partido –en la Lok Sabha, la cámara baja actual- apenas supera el 27 por ciento de los escaños. La expresión inglesa hung parliament, una cámara sin mayoría clara, es siempre realidad en Nueva Delhi: nunca hay posibilidad de mayoría absoluta. Los indios están acostumbrados a tener siempre una especie de permanente “hung parliament”.

La mayor parte de los sondeos favorecen al Congreso, pero incluso si eso se confirmara, tampoco significaría otra cosa que lo habitual: el partido con mayor número de votos tendrá que negociar con multiples aliados, algunos poco fiables.

La fragmentación de los partidos

El panorama del mundo politico indio está ya muy lejos de la muy relativa uniformidad que le proporcionó el Congreso en las primeras etapas de la independencia, durante el período Nehru. La fragmentación es su característica principal. En dos niveles: continúa el reforzamiento de los partidos regionales y aumenta la importancia de líderes que representan la lucha de las castas bajas, de los intocables o de las etnias y grupos considerados fuera del sistema de castas.

Los dos mayores partidos “nacionales”, el Congreso y el conservador Bharatiya Janata Party (BJP), parecen converger lenta, imperceptiblemente para algunos, en muchos puntos de sus programas. Mientras, las alianzas pueden ser múltiples y contradictorias. Una escisión del Congreso, el Nationalist Congress Party, reafirma que puede pactar en Maharashtra y Goa con el Congreso y –sin que nadie lo perciba como contradictorio- con sus rivales en otros estados, como Orissa. Entretanto, se sigue considerando libre de hacerlo con unos u otros, en la Lok Sabha.

Debates y banderas de la campaña

El Congreso mantiene la bandera del laicismo, de las mejoras económicas aparentemente no tan afectadas como en China por la crisis. El crecimiento sostenido en años pasados en torno al 8 por ciento decae y la bolsa de Bombay puede ver la situación con los ojos de Londres o Nueva York, pero la India agrícola y rural no lo ve de la misma manera. Esos votantes de la India perdida, de la persistente India de las aldeas, siguen votando en función de elementos locales, también de caciques, fracturas lingüísticas o del precio del kilo de arroz. El Congreso promete que lo tendrán a 3 rupias (un euro equivale a 65 rupias indias), el BJP afirma que lo tendrán a sólo 2 rupias (ver “714 millions de voix” ) Y aunque sus corrientes internas mantengan sus viejas tendencias prohinduistas (hindutva), el Bharatiya Janata está lejos o ha rebajado su perfil de partido del extremismo hinduista: durante su paso por el gobierno central tuvo un comportamiento moderado. En esta campaña, sus líderes tratan de hacer al Congreso –retrospectivamente- corresponsable de los enfrentamientos comunitarios que giraron en torno a la destrucción de la mezquita de Ayodhya, hace once años (http://www.hinduonnet.com).

Las fuerzas políticas del llamado Tercer Frente, que agrupa a la miríada de partidos implantados en estados o territorios determinados, denuncian el envejecimiento de los líderes del BJP y del Congreso, como el primer ministro Manmohan Singh,76 años,o el propio Lal Krishna Advani, 82 años, que impulsó la destrucción de la mezquita de Ayodhya y un movimiento antimusulmán que llevó al BJP al gobierno de la Unión India entre 1998 y 2004.

Los terrorismos y las elecciones

En términos indios, no hay grandes escándalos de corrupción y tras los atentados de Bombay, en noviembre, otros recuerdan los que sufrió el país cuando el BJP ocupaba el poder. La seguridad es tema de preocupación, pero no está teniendo un impacto decisivo en el debate de las elecciones. No delimita divergencias fundamentales, ni está reforzando la desconfianza entre las distintas componentes comunitarias o religiosas.

Las diversas facciones del terrorismo maoista o naxalite (de Naxalbari, el lugar en el que actuaron por vez primera) actúan en diversos estados del golfo de Bengala, desde hace unas tres décadas. Un atentado acabó con la vida de 18 personas el pasado 16 de abril. Esas acciones se pierden en la galaxia dispersa de la India, tanto como otras insurgencias. El ULFA, United Liberation Front of Assam, está activo desde hace 30 años en el estado de ese nombre. Durante las largas campañas y los largos procesos de voto, esos grupos –apoyados permanente u ocasionalmente por los servicios de los países enemigos de la India- incrementan sus atentados. Forma parte del guión.

Evolución en Cachemira

En este sentido, hay que mirar hacia la evolución del problema de Cachemira. La política de Estados Unidos ha tomado hace tiempo distancias con respecto a Pakistán (antes aliado; ahora aliado y problema serio para EEUU). Ese giro estadounidense –que tiene su origen en la guerra contra los talibanes y Al Qaeda- ha favorecido a una India que si no ha resuelto el problema de Cachemira, puede al menos empezar a verlo en términos más políticos que militares (“Demain, la paix au Cachemire?”, Le Monde Diplomatique, abril 2009).

Dinastías políticas, liderazgo y tercera alternatiiva

Lo extraordinario del proceso indio es que Manmohan Singh y Advani son contemplados como líderes “provisionales”, cada uno por razones distintas. Singh mantiene, de todos modos, gran parte de su prestigio como gestor equilibrado, a pesar del ejercicio del poder.Y durante la campaña ha mostrado que puede responder agresivamente a su principal rival. Ha dejado ver que no es sólo el intelectual alejado de los navajazos de la arena política india . Advani aparece ante buena parte de los indios como un dinosaurio, un Fraga de la política india que conserva la fidelidad de los sectores más conservadores.

Pocos defienden abiertamente la vigencia de las dinastías, pero haberlas haylas. No solo la dinastía de los Gandhi-Nehru, sino también otras dinastías familiares que son parte esencial de la India en varios niveles.

El analista Hariraj Singh Tyagi afirma estos días: “Está muy difundida en el país la idea de que Sonia Gandhi es la líder de mayor talla política en esta elección y que el Congreso es el mayor partido, con sus puntos de vista moderados y situados a medio camino”. Las más recientes elecciones para asambleas de varios estados, a finales de 2008, dieron como resultado un refuerzo del Congreso con respecto al BJP (“Why India’s state elections matter”).

Regateo político mientras se vota

El Estado indio moviliza a dos millones de soldados y policias para que el voto tenga garantías de seguridad. Terminado el proceso en una parte del territorio, gran parte de esas unidades se desplazan a otro. La elección tiene lugar en cinco fases territoriales (hasta el 13 de mayo) en un total de 828.000 colegios electorales.

Naturalmente, durante ese desarrollo, las fuerzas políticas siguen negociando y mirando de reojo los resultados. De modo que alguien como el Comunist Party of India (Marxist), que se distanció del Congreso en Delhi por discrepancias sobre lo que consideró cesiones a Estados Unidos en el tratado nuclear, y que gobierna en Bengala Occidental, Tripura y Kerala, puede decir que tienen tiempo aún para derrotar el Congreso y formar esa Tercera Alternativa aún no creada formalmente. Algunos medios, especialmente occidentales, están haciendo de la líder Mayawati Kumari, llamada “reina de los intocables” y jefa del gobierno de Uttar Pradesh (182 millones de habitantes), la tercera en discordia (“India vota durante un mes para elegir nuevo Gobierno”, El País, 17 abril 2009).

Pero con tantas variantes y en unas elecciones tan complejas, el regateo y los cálculos políticos no terminan en la primera fase del voto. La democracia es negociación múltiple, casi inacabable. El Congreso es favorito, pero la forma en la que se desenredará el ovillo es díficil de anticipar. La mayor democracia del mundo vuelve a fascinarnos desenredando su caótica madeja sin perder su imperfecta imagen de estabilidad.

Nota. Este artículo ha sido publicado también en el magnifico blog de Rafael Díaz Arias Periodismo Global: la otra mirada

Foto de dalbera

lunes, 20 de abril de 2009

Miserable

Ya sé que los políticos no deben decir lo que piensan. Si lo hiciesen no cabe duda que no podrían ejercer su oficio. Pero esto no quita para que se puedan creer lo que dicen, lo cual en principio es perfectamente compatible. Los políticos en activo siempre se atienen al primer principio, pero alcanzan una gran efectividad en comunicación cuando cumplen también el segundo.

Cuando los políticos se retiran tienen la tentación de decir lo que piensan. En general no suelen quedar bien, porque siempre surge el reproche de que porqué no lo dijeron cuando lo que decían tenía alguna influencia sobre la realidad.

Uno de esos políticos retirados que están atacados de incontinencia verbal es el señor Arzalluz. Así el otro día Deia en una crónica decía
El ex presidente del PNV Xabier Arzalluz ha afirmado hoy que con las amenazas vertidas por ETA en su último comunicado contra el socialista "Patxi López y los suyos", en toda España "tienen un motivo más de popularidad", y por ello lo que se puede pensar es que la banda terrorista "quería ayudarles".

"ETA debería saber cuándo sus posturas ayudan o 'desayudan' porque en el fondo lo que vamos a pensar es que -con este comunicado- quería ayudar" al futuro lehendakari, por el apoyo que va a recibir en España "simplemente porque le ha amenazado ETA".
Con esto Arzalluz demuestra lo miserable que es. Lo peor es que encima no se lo cree.

jueves, 16 de abril de 2009

¡Encerrados! (3)

Sigo los post anteriores [¡Encerrados! (1), ¡Encerrados! (2)] de los encierros de Lokarri. Ahora trataré el tema correspondiente a derechos humanos y violencia. Estas fueron las conclusiones
  • 13. Denunciar todas las violencias.
  • 14. Legitimando el diálogo, la negociación y la no-violencia, deslegitimamos toda violencia o todas las violencias.
  • 11. Compromiso real de respeto a todos los derechos humanos por parte de todos.
  • 23. Exigencia del respeto de todos los derechos humanos empezando por el derecho a la vida.
  • 16. Respeto a todos los derechos humanos y políticos.
  • 9. Establecer órganos sociales para asegurar el cumplimiento de los derechos humanos.
  • 10. A través de los movimientos sociales, exigir a los políticos que busquen soluciones, puesto que son nuestros representantes, e incrementar y acelerar la presión en las instituciones europeas para intervenir y eliminar la ley de partidos y la violación de derechos humanos.
Todas las frases entran en lo que es el meollo de la cuestión: derechos humanos y violencia, dos cosas que se contraponen frontalmente. Dividiré el análisis en dos partes, lo que se refiere a la violencia, es decir el lado de la negación y lo que se habla de de derechos, el lado de la afirmación.

La primera proposición 13 es una frase sintética y breve "Denunciar todas las violencias". A mi me parece una proposición fundamental y básica de la que hay que partir, sin embargo no deja de ser una frase problemática. Me explicaré, en primer lugar la expresión "todas las violencias" incluye violencias que están fuera del objeto que estamos tratando: todo lo que tiene que ver con la violencia de ETA y sus consecuencias. Por ejemplo, aunque hay unanimidad en condenar la violencia doméstica, convendría apartar esta cuestión del debate. Por otra parte también está el problema de la violencia legítima ejercida por el aparato del estado. No quiero entrar aquí en qué violencias ejercidas por el estado son legítimas o no. Solo establecer que algunas si que lo son.

Por último la frase es tan sintética que parecería que "todas las violencias son iguales". Detrás de esta frase yo he visto configurar discursos en el se ponían al mismo nivel violencias que acabaron hace 20 años o más, con otras que tienen plena vigencia hoy. También comparar cosas de dimensiones absolutamente diferentes, por ejemplo asesinatos, con denegación de subvenciones para viajes de familiares. En todo caso
el asesinato es una violencia y la tortura también y ambas tienen que ser denunciadas contundentemente.

La segunda 14 "Legitimando el diálogo, la negociación y la no-violencia, deslegitimamos toda violencia o todas las violencias." es una frase que suena rotunda y sonora pero que me parece muy desafortunada. La dividiré en dos subfrases "Legitimando la no-violencia, deslegitimamos toda violencia o todas las violencias." y "Legitimando el diálogo [y] la negociación, deslegitimamos toda violencia o todas las violencias." La primera aparece como una proposición de lógica, aunque de todas maneras me parece pertinente, porque todo lo que sea difundir la cultura de la no-violencia está muy bien. Pero la segunda me parece un sin sentido. El diálogo y la negociación pueden legitimar o deslegitimar la violencia. La guerra nunca excluye la negociación. Y por ejemplo negociar con ETA temas políticos es legitimar directamente a ETA, es demostrar que la violencia "sirve". Hay un problema con las palabras. Diálogo, negociación son palabras "buenas". Violencia es una palabra "mala", pero no siempre juntando palabras "buenas" se consigue derrotar a las "malas".

11, 16 y 23 van de lo mismo: respeto de los derechos humanos. En la 23 además hay una jerarquización que a mi me parece positiva, "derechos humanos empezando por el derecho a la vida". Me parece una matización positiva, no solamente porque el derecho a la vida me parece el primer derecho humano, sino porque muchas de las violaciones y limitaciones de derechos humanos están unidos entre sí, como manojos de cerezas, creo que tirando del derecho a la vida salen todos los demás. Aun así, hay un territorio gris sobre lo que son derechos humanos. No dar subvención a una organización de familiares de presos de ETA, que no condena el terrorismo ¿Es una violación de derechos humanos? Detener y juzgar a terroristas o gentes que colaboran con el terrorismo, ¿es violar derechos humanos? Mi contestación es que la represión puede tener excesos y hay que estar muy alerta para evitarlos, pero que es absolutamente necesaria. Por cierto, represión es una palabra decididamente "mala".

9 Afirma que hay que "establecer órganos sociales para asegurar el cumplimiento de los derechos humanos". Me parece muy positivo este punto. Pero añadiría algunas cosas más. Aunque haya respuestas de organizaciones sociales ante la vulneración de derechos humanos, creo que es muy importante el aumento de conciencia ciudadana y la actividad en red, no tanto de organizaciones como de la propia ciudadanía . También persistir en utilizar las instituciones, como son la judicatura, el Ararteko y el Defensor del pueblo. En ese sentido la lucha contra la tortura requiere cambios legales que incluyan la grabación de la estancia de los detenidos. Ello no solo impedirá las torturas, también impedirá que haya gente que las finja.

10. Señala que "a través de los movimientos sociales, exigir a los políticos que busquen soluciones, puesto que son nuestros representantes, e incrementar y acelerar la presión en las instituciones europeas para intervenir y eliminar la ley de partidos y la violación de derechos humanos". Esta frase, la más larga de este bloque, tiene claramente tiene dos partes la primera "a través de los movimientos sociales, exigir a los políticos que busquen soluciones, puesto que son nuestros representantes" creo que esta frase exige a los políticos cosas que no pueden hacer. Mientras ETA no decida unilateralmente abandonar definitivamente sus actividades, creo que los políticos tienen poco que hacer. La única actividad posible de los políticos, de todos, es convencer a ETA de lo inmoral, perjudicial e inútil de su actividad y hacerlo no solo utilizando la palabras, también aplicando las leyes.

De la segunda parte "incrementar y acelerar la presión en las instituciones europeas para intervenir y eliminar la ley de partidos y la violación de derechos humanos" comentaré por una parte el orden de la enumeración "eliminar la ley de partidos y la violación de derechos humanos". Hay dos cosas: primero "la ley de partidos", segundo "la violación de derechos humanos". El orden que tiene revela la importancia que tiene cada ítem y la ley de partidos es la estrella. Por otro lado eso de "eliminar [..] la violación de los derechos humanos" ¿A qué derechos humanos se refiere? ¿Incluye el derecho a la vida? No creo que sobre esto último las instituciones europeas tengan mucho que ayudar. Estoy de acuerdo que pueda que haya que ir a Europa a arreglar eso, en concreto tal vez a Francia, pero no creo que quienes redactaron este punto estuviesen pensando en este tipo de gestiones europeas.

Y queda el otro asunto "eliminar la ley de partidos", ciertamente es un asunto delicado. Empezaré por el principio: la extensión de los derechos democráticos. Puede haber lugares donde la gente no tiene miedo y mantenga sus casas abiertas sin llaves. Si en la zona aparecen delincuentes la gente empezará a poner verjas etc... y sus libertades disminuirán. Debido a que varios aviones reventaron y se produjeron secuestros, pues empezaron a establecerse molestos controles (no entro a determinar si todos estos controles sirven). Con estos ejemplos solamente quiero indicar que los derechos pueden entrar en colisión y que el derecho a tener un viaje aéreo seguro está en contradicción con el derecho a tener un acceso cómodo y rápido a los vuelos.

En nuestro caso es del todo evidente que existe una trama civil que apoya a ETA. Es una trama compleja: hay quienes pasan la información, otros promueven la kale borroka, otros recaudan dinero, otros justifican las acciones, etc... Esa trama todo el mundo sabe que existe y durante años ha trabajado con total impunidad. Nadie puede decir que la presencia
en el parlamento Vasco de las gentes que justificaban y no condenaban a ETA haya tenido influencias positivas en el proceso del fin de la violencia terrorista. Entre otras cosas esa trama ha estado apoyando la restricción de derechos de muchas personas no nacionalistas. Aquí hay una colisión de derechos y las leyes ordinarias no han sido capaces de afrontar este reto. Es en en este contexto donde surge la ley de partidos. Es chapucera probablemente. Ha tenido una aplicación variada y a veces desconcertante. Es una ley que permite actuar con bastante arbitrariedad. Sí, pero seguramente respecto a lo que dice la letra de la ley ha sido aplicada sin demasiada dureza. Es decir es una ley manifiestamente mejorable. Me parecen criticables muchas cosas en ella. Pero una cosa es esto y otra es oponerse a la ley con la intención de que todo el entramado de ETA tenga mayor libertad de movimientos. Eso vulnera otros derechos. Es absolutamente legítimo que el Estado elabore leyes restrictivas para defender esos otros derechos. Por otro lado a quienes se les aplica esta ley no han hecho ningún amago para evitarla. No tendrían más que decir que se oponen a la actividad de ETA o incluso menos, bastaría que condenasen a ETA "por imperativo legal". Pero ni eso permite ETA.