viernes, 6 de mayo de 2011

Dios escribe derecho con renglones torcidos (Santa Teresa)

Eso es lo que parece que ha sucedido con el asunto Bildu. Santa Teresa de Avila ha tenido razón. Los caminos han sido tortuosos pero la decisión ha sido adecuada. El que no se pudiera presentar Bildu a las elecciones era, si se me permite decirlo, impresentable.

Ya sé que todas las decisiones tienen diferentes facetas y les toca a los políticos valorarlas todas, antes de tomar una decisión. Pero probablemente a los ciudadanos les queda otra tarea, la de expresar claramente su punto de vista, parcial pero absolutamente auténtico.

No me referiré a los efectos que hubiera tenido una prohibición de todas las candidaturas de Bildu. Me resultan tan evidentes que no hablaré de ello.

Sin embargo, sí me parece importante referirme a los efectos que ha tenido el camino de "renglones torcidos" que ha conducido a esta decisión.

Todas estas semanas, en un periodo en que una ley prohibía cualquier cosa parecida a una campaña electoral, resulta que todo el mundo ha ayudado a Sortu, queriéndolo o no, a desarrollar una impresionante campaña electoral.

Ha resultado palpable que aunque la independencia judicial existe, en el sentido que cada juez dice lo que le da la gana, parece que las posiciones ideológicas de los jueces coinciden en general con las de quien le propuso y cuentan más, que lo que podemos calificar como pura técnica jurídica.

Ha aparecido una grave brecha entre el País Vasco y lo que se llama la España no periférica. Para la mayoría de la España no periférica era muy difícil de entender que lo de Bildu era diferente de ETA. Ahora les queda a los dirigentes del área la responsabilidad de explicar la letra y el espíritu de la sentencia del Tribunal Constitucional.

Todavía me entra el nervio de pensar que la decisión se ha tomado por un 6 a 5

martes, 3 de mayo de 2011

EEUU liquida a Bin Laden

Con esta misma expresión "EEUU liquida a Bin Laden" titulan tanto El País como El Correo, la noticia de la muerte de Bin Laden. Es la expresión aséptica, como  de operación quirúrgica,  que permite deshumanizar la muerte de una persona. Bin Laden era ciertamente un criminal, pero también una persona. Nadie nos puede hacer creer que esos cuerpos especiales con derecho a matar, llenos de tecnología, no podían haberlo capturado. Lo que sabemos es que ni siquiera lo intentaron. Para quienes estamos en contra de la pena de muerte ha sido un asesinato.

Lejos, en la Casa Blanca, seguían el reality show privado. Con muchos nervios, pues del éxito de la operación dependían muchos intereses. Ahora Obama, en la tierra del "ojo por ojo", enfrenta en condiciones más favorables su reelección. Seguramente capturarlo hubiera sido más "sucio", con más problemas legales, que no tiene un cadáver, con la molestia de un juicio, con la posibilidad de que hablase más de la cuenta, creando un mártir vivo, etc.

La muerte de Bin Laden ha sido vivida por muchos políticos y periodistas españoles como algo normal. Contrasta con la alharaca que crearon las desafortunadas declaraciones de un expresidente español que se limitaba a reflexionar sobre la posibilidad que tuvo, de acabar con un bombazo con la cúpula de ETA. Lo de ahora a casi todo el mundo le parece "natural". Hemos visto demasiadas películas donde actúan fuerzas especiales que "liquidan" a los malos, como para que nos llame la atención el asesinato de Bin Laden.

Curiosamente no parece un gran golpe estratégico contra Al Qaeda, una organización que se caracteriza por su organización distribuida en red. Es ciertamente un golpe moral, pero el resultado es que todas las fuerzas policiales del mundo están en estado de alarma. Se sabe de antemano que no va a ser gratis. Lo de "muerto el perro se acabó la rabia" no parece que vaya a funcionar.

lunes, 2 de mayo de 2011

Justicia muy poco ciega

En política democrática se discute y si no hay acuerdo se vota. Esto no asegura que la decisión adecuada sea la correcta y mucho menos que satisfaga a todos los ciudadanos. La democracia no es un sistema para averiguar la verdad, es simplemente un sistema para tomar decisiones que permite salir del paso incluso cuando no hay acuerdo. Así se explica que quienes creemos en el sistema democrático estemos dispuestos a que nuestras posiciones pierdan por un solo voto.

En el dominio de la ciencia no se funciona por votos. Ni la teoría de la relatividad, ni la mecánica cuántica son admitidas porque alguien haya votado a favor. Lo son porque son consideradas como ciertas (dentro de sus límites) por la comunidad científica.

En la labor de los jueces nos encontramos en un terreno intermedio. No se trata de decidir lo que es más conveniente, sino averiguar la "verdad judicial" esto es: qué decisión se adecua mejor a la ley. Aparentemente la "verdad judicial" es única, los hechos se adecuarán a la ley o no. Habrá dudas si determinados hechos están probados o no, pero eso es todo. Desgraciadamente la vida es demasiado complicada para meterla en el saco de la ley, lo cual hace que en las leyes aparezcan ambigüedades, como es el caso de la llamada ley de partidos.

La justicia tiene que ser respetada. Es una condición para la convivencia y para ello debe de dictar sentencias que en su mayoría sean justas. Si la mayoría percibe con injustas las decisiones judiciales esto lleva consigo el desprestigio del sistema judicial.

El problema es que, cuando hay dudas, los tribunales se ponen a votar. Esto hace que habiendo desacuerdo en lo que es la "verdad judicial" el tribunal se embarca en la tarea de dictar "lo más conveniente" porque algo tendrá que decir. Así que puede ocurrir que la enfermedad de un juez, la designación por sorteo de una sala, etc... elementos puramente azarosos, pueden determinar la validez de una sentencia. En estas condiciones puede muy bien ocurrir que la sentencia sea contraria a la que desea la mayoría de la población.

Creo que es el caso de la sentencia sobre Bildu. Pienso que a la mayoría de la ciudadanía vasca no le ha gustado. A mi tampoco. Mucho menos cuando se ve que el voto de los jueces ha sido determinado por sus preferencias políticas y no por criterios técnicos.

¿Que hacer cuando una sentencia no gusta? Yo creo que no queda otra que acatarla. Menos sentido tendría que la sentencia se inclinase por el lado de la minoría. Afortunadamente el sistema judicial tiene previsto el recurso al Tribunal Constitucional. Y en ello confío. Veremos si tengo razón.

miércoles, 20 de abril de 2011

Trontzalaris

La naturaleza humana tiene misterios que permiten compatibilizar horrores y bondades en diferentes proporciones. Es conocida la historia de que Hitler era muy cariñoso con sus sobrinos. ¿Cuántas veces se ha repetido la historia del ciudadano ejemplar que ha asesinado a su mujer?

Nuestros trontzalaris eran de ese grupo de ciudadanos ejemplares o con más precisión, ciudadanos nacionalistas ejemplares. Adalides del deporte vasco (aunque hay que reconocer que el trontzalarismo palidece ante el aitzkoralismo), uno de ellos era presidente de su federación guipuzcoana. Baserritarras modernos, luchando por y con sus denominaciones de origen, disfrutando sin rubor de subvenciones del actual Gobierno Vasco (espero que el PP no se lo eche en cara al PSOE). No faltaba tampoco su trabajo con jóvenes, amparados por una premiada fundación para impulsar
el juego limpio, la promoción de un estilo de vida saludable y activo, la prevención del dopaje etc ...
Aunque no tenía el disgusto de conocerlos si hay suficientes datos para deducir que eran individuos muy conocidos, populares y seguramente apreciados dentro de su comunidad.

Que detrás de ciudadanos respetados en su comunidad se oculten auténticos monstruos, colaboradores necesarios fríos y continuados de asesinatos y otras tropelías puede, en principio, aparecer en cualquier sociedad. Pero, el que una parte importante de la sociedad no se horrorice por este hecho e incluso defienda al monstruo descubierto, basándose en sus supuestas bondades públicas es muy diferente. Quiere decir que esa parte de la sociedad está enferma, que todavía no ha entendido que significan los valores de democracia, libertad y tolerancia.

Ciudadanos increpaban a los policías que llevaban detenidos a los hermanos Esnaola. Tal vez algunos de ellos ignoraban las dos toneladas de explosivos que guardaban en sus propiedades rurales, pero tengo la convicción que muchos de ellos, aun sabiéndolo, lo hubiesen hecho igual.

domingo, 10 de abril de 2011

Viento del Oeste

La política democrática tiene extraños condicionantes. Tiene que ser "popular", mal está un grupo político que no aspire a buenos resultados electorales. Pero no solo tiene que "gustar" tiene que resolver problemas y esto difícilmente se consigue gustando a todo el mundo. Si miramos las políticas desarrolladas por los gobiernos Zapatero se puede vislumbrar esta dicotomía.

Lo cierto es que no se puede decir que las últimas políticas desarrolladas por Zapatero hayan sido bien recibidas por sus propios votantes Si han tenido un eco claramente positivo, lo ha sido fuera de lo que podemos considerar su area de influencia. Por poner un ejemplo, a Merkel le ha gustado y a los obreros de la construcción parados no.

Dicho esto, queda la otra parte ¿Han evitado estas medidas males mayores? La crisis de Portugal nos aviva la reflexión ¿Vamos detrás de Portugal? ¿Somos los siguientes? ¿O estamos del otro lado?

Aunque en política siempre nos puede quedar la sombra de la duda, lo cierto es que todo el mundo se ha puesto de acuerdo en decir que España no es Portugal, que estamos del lado de los que ayudan y no en el de los que necesitan rescate. Ni siquiera el PP y ¡mira que le gustaría! se atreve a contradecirlo.

De repente nos ha venido del oeste un viento helado que nos dice: Y si no se llegan a tomar las medidas impopulares ¿No estaríamos como Portugal?

domingo, 20 de marzo de 2011

¿El que la hace? ¿La paga?

Me encuentro fuera del país, me refiero al nuestro, al paisito. Pero me llegan sus ecos a través de una linea de Internet lentísima e impredecible que hace que leer un artículo pueda suponer 10 minutos de impaciente espera. Son ecos además desvaídos, pues estoy más cerca de Libia que de la península.

Aun así lecturas como la de un artículo de El Correo El doble discurso del PNV con la corrupción me llevan a glosarlas. Me siento muy pesimista al ver la aparente permisividad social ante los conocidos hechos que relata el artículo. Cómo puede ser, que para mucha gente queden como irrelevantes situaciones como las que se pregunta el artículo.
¿Por qué importantes cuadros del partido crean a través de sus esposas empresas que luego son contratadas por la Administración para hacer trabajos que no aparecen? ¿Por qué esos mismos cargos jeltzales apoyan con inusitado empeño iniciativas privadas que chocan con la legislación vigente de empresas que luego contratan a las firmas de sus familiares por tareas que nadie puede probar? ¿Por qué se recopilan datos privados de adversarios y empresarios? Y así un larguisimo etcétera que Sabin Etxea sigue sin responder.
Es obvio que la ciudadanía tiene respuestas plausibles a estas preguntas, pero el PNV responde con una doble táctica: la tinta de chipirón de Urkullu y las patadas en la espinilla en el Parlamento Vasco.
¿Van a tener estas trapacerías consecuencias en la próximas elecciones? No lo sé, pero deberían tenerlas. A cuenta del asunto de Batasuna sus portavoces han hablado muchas veces dej concepto de profundización de la democracia. Me interesa el concepto pero lo veo de otra manera. Para mi profundización de la democracia es que los electores dejen de comportarse como hinchas de fútbol y lo hagan como ciudadanos. Creo que profundizar la democracia es conseguir que los votantes reaccionen con su voto con aquello de que el que "la hace la paga" y no con aquello de que "yo voto a los míos". No hay otra forma de combatir a la corrupción y en este caso el PNV "la ha hecho" y debería pagarla.

lunes, 14 de marzo de 2011

El vestido de lagarterana


Esto de Sortu está resultando un lío. Aquel que, hace pocos meses, dijo lo de
"hay más razones que nunca para la lucha armada, pero menos condiciones objetivas y subjetivas"
aparece en El Correo disfrazado plácidamente del la versón vasca de lagarterana: la sardinera.

La frase de Erkizia expresaba muy claramente cuál era el motor de los cambios de actitud de Batasuna: eso que en la jerga política marxista se llaman las "condiciones objetivas y subjetivas", que traducido al lenguaje de la calle quiere decir: eficacia policial y rechazo social (incluso entre los suyos).

Los jesuitas me enseñaron que la confesión no producía sus efectos salvíficos si no iba acompañada de arrepentimiento. Pero, ahí estaba la trampa, este podía ser sincero, llamado de contrición perfecta o ser simplemente provocado por el miedo a las consecuencias, al infierno, destino inevitable de la muerte en pecado. Este modo de arrepentimiento se llamaba de atrición o contrición imperfecta. Al arrepentimiento  la Iglesia añadía lo que consideraba más importante: el propósito de enmienda.

¿Tiene Sortu propósito de enmienda? Habría que señalar que el propósito de enmienda es un sentimiento relativamente frágil. Véase la conducta del fumador que decide abandonar  definitivamente su vicio con un sentimiento sincero. Sin embargo, resulta muy difícil juzgar los propósitos, pues se trata de intenciones y no de hechos. Las intenciones deben de ser vigiladas por la policía, pero mientras no se conviertan en actos o en intentos de actos, tienen difícil encaje judicial.

Gente que está impulsando Sortu recibe fuertes críticas de otros sectores de Batasuna. Parece patente que, al menos alguna gente de Sortu, desea actuar independientemente de ETA. La ley deja claro que, si alguien de Sortu "vuelve a fumar", va a ser desposeído de sus cargos. A mí me cae más simpático Tasio vestido de sardinera ¡Ojala que nunca se quite el disfraz!, que diciendo lo que durante muchos años ha dicho.