martes, 3 de marzo de 2009

¿Donde poner los huevos?

En estas cosas de la política muchas cosas no son lo que se dice y se puede cacarear en un sitio, pero es en otro donde se pone el huevo.

Un ejemplo paradigmático de esto puede ser el círculo infernal sobre el que tiene su habitat ecológico Aralar. Su banco de pesca de votos ha estado situado, en estas elecciones,en gentes que tienen o han tenido relación con las organizaciones de la Izquierda Abertzale. Arrancar votos en ese caladero significa que hay que hablar con mucho tino y respeto de la Izquierda Abertzale. No caben críticas frontales que provocarían un rechazo reflejo a los intrusos traidores que se atrevieran a ello. Hay que criticar con todas las fuerzas la ilegalización de D3M y hay que ser consciente, al mismo tiempo, de que la mayoría de los votos llegan, porque D3M ha sido ilegalizada y se "ha autorizado" el voto nulo.

Dos origenes tienen los votos que provienen de la Izquierda Abertzale. Unos, de los ya convencidos de que la alternativa batasunera no vale ya y que hay que buscar mejores aires. El otro tipo es el de aquellos que, aun no renunciando a la estrategia proetarra, su nacionalismo es mayor que su sectarismo. Les parece demasiado inutil el voto nulo y han encontrado ese camino para evitar que los "españoles" ocupen Ajuria Enea. No es ocioso decir que habrá gentes que se sitúan en una posición intermedia entre los dos arquetipos que he definido. Pero todos estos votos tienen una caracteristica general, el de su reversibilidad ¿Cuantos de estos votos se irían de vuelta a Batasuna otra vez, si Batasuna y compañía deciden renunciar a la violencia?

Si uno pregunta a alguien de Aralar ¿cuáles son las diferencias programáticas con la Izquierda Abertzale, si hacemos abstracción de que Aralar condena (y no solo lamenta) los asesinatos y demás acciones de ETA? La contestación es terminante: no hay diferencias. Las diferencias están en la estrategia. Y si uno les sugiere que tal vez la diferencia es que ellos son demócratas y que los de Batasuna no, afirman que, no van a caer en la trampa de hacer esa distinción. Es decir que su posibilidad en aumentar partidarios está ligada a su capacidad de mimetización con la izquierda abertzale y pero al tiempo la posibilidad de retenerlos está relacionada con la capacidad de crear una política programática diferente. Una nueva situación infernal.

Hoy día Aralar es una organización que sobrevive sobre los detritus y descomposición de la Izquierda Abertzale. Un organismo saprofito ¿Se convertirá alguna vez en una fanerógama.?

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Es curioso que quien escribe así de Aralar fuese no hace muchos en una candidatura junto con Aralar... por no hablar de sus posiciones políticas con anterioridad... Un poco de honestidad, por favor.

Thooby dijo...

Querido/a Anónimo/a nunca he ocultado las posiciones que he defendido a lo largo de mi vida (salvo en la época de clandestinidad y circunstancias similares). Unas las mantengo y otras las he cambiado. Pero tu/Usted ocultas/a quien eres/es. Prefieres/e hacer unas afirmaciones confusas sin dar la cara.
Este blog no está hecho para discutir mi vida. Solo la puedo discutir con alguien que se quien es.

Thooby dijo...

Se me olvidaba Anónimo/a, ¿tienes algún comentario para rebatirme lo que digo de Aralar?

Paul dijo...

Perdona Thooby, pero no acabo de entender a dónde quieres ir a parar con este post, no me queda clara la conclusión que sacas.

Thooby dijo...

¿Te refieres a lo de las fanerógamas? Creo que Aralar todavía todavía está presa de su pasado. Necesita tener un programa diferente del de la izquierda abertzale, pero al tiempo hacerlo puede dificultar su crecimiento. Eso me parece infernal.

Iñaki Ortiz dijo...

La diferencia entre admitir la lucha armada o apostar por las vías exclusivamente políticas me parece importante.

Pero creo que no es la única diferencia entre Aralar y la izquierda abertzale tradicional.

Me da la impresión de que hay también diferencias importantes en la forma de afrontar la política, diferencias que tienen que ver, por ejemplo, con el respeto hacia el adversario político.

A partir de ahí, que coincidan en ser abertzales y ser de izquierdas, pues sí. ¿Y qué?

Si algún día cesa la actividad de ETA, habrá que ver si es Aralar y sus votantes quienes vuelven a la izquierda abertzale tradicional o si son éstos quienes, en definitiva, estarán dando el paso que Aralar habrá dado unos cuantos años antes.

Ese día puede producirse una recomposición de la izquierda vasca que sociológicamente existe y que ahora está desperdigada en diferentes opciones (incluida la abstención). Y creo que Aralar puede ser la vanguardia de esa nueva izquierda vasca.

Paul dijo...

Coincido con lo que dice @Iñaki. Aralar y la Izquierda Abertzale tradicional pueden tener muchos elementos en común respecto a su visión de la sociedad vasca. Lo que les diferencia es una posición clara respecto a la violencia y las formas a la hora de hacer política. La firmeza a la hora de defender unas posiciones políticas no es incompatible con entender que el rival político no deja de ser una persona que piensa diferente, no un enemigo al que hay que batir. Este cambio de mentalidad es apreciable en Aralar, especialmente en muchos de sus dirigentes, que no han militado nunca en la Izquierda Abertzale y que proceden de movimientos pacifistas, el mundo de la cultura y otros sectores.

Thooby dijo...

Estoy de acuerdo tanto con Paul como con Iñaki que Aralar denuncia y condena a ETA. También estoy de acuerdo en que Aralar ha hecho una campaña respetuosa con sus oponentes. También lo estoy en que muchos de sus dirigentes en la comunidad autónoma vasca no han pasado por el tamiz batasunero (es diferente la situación en Navarra).

Pero independientemente de la voluntad de los dirigentes de Aralar, la táctica de paños calientes empleada con D3M (Batasuna) les ha permitido ampliar su voto, pero a mi juicio con un componente grande de "voto prestado", de modo que creo que ese aumento de votos tiene mucho de espejismo.