miércoles, 25 de mayo de 2011

El dilema del PNV

Las elecciones han resultado ser agridulces para los jeltzales. En donde aparecieron moderados y más abiertos como es el caso de Azkuna fueron dulces. En donde quisieron ser más soberanistas que nadie, muchos votantes optaron por el original antes que la copia y fueron agrias.

Tengo varios amigos que desean que Martin Garitano sea el Diputado general, porque quieren que la población pueda ver como gobierna alguien que ni tiene conocimiento ni preparación para ese cargo. Si el PNV apoya a Bildu se podrá ver lo que sucede con este experimento sin gaseosa, a costa de la población guipuzcoana. Así cumplirían  aquello de permitir que salga adelante la candidatura más votada, mantra que han repetido hasta la saciedad, cuando no imaginaban que Bildu les iba a sobrepasar.

La presencia de Bildu en las instituciones plantea un problema que ha estado oculto en los últimos tiempos porque el asunto de sus relaciones con ETA estaba en un primer plano. Es el problema de su incapacidad técnica, el problema de su inexperiencia para regir instituciones de un cierto tamaño y su oposición a grandes proyectos que están ya en marcha, me refiero por ejemplo al TAV. Es decir la capacidad que tendrían de, aunque no fueran capaces de impulsar nada nuevo, paralizar proyectos existentes. Esto se podría evitar con un gran pacto, por supuesto de conveniencia, entre las tres formaciones con tradición de acatar la legalidad. Resulta curioso que las evidentes diferencias que surgían en Gipuzkoa entre PNV, PSE y PP, en lo referente a la propia legalización de Bildu, puedan desaparecer para hacer un frente anti-Bildu por razones prácticas. En fin el PNV tiene la palabra, porque no creo que ni al PSE, ni al PP les parezca una mala idea.

martes, 24 de mayo de 2011

Partidos abiertos

En las anteriores elecciones, las que llevaron a Patxi López a la Lehendakaritza, se produjo un cambio de actitud en el Partido Socialista durante la precampaña y campaña. Muchas personas ajenas al partido, entre las que me encuentro, nos acercamos con ilusión con objeto de lograr que Ibarretxe dejase de ser nuestro Lehendakari. Recuerdo aquella campaña como algo muy estimulante. Gentes de muy diverso pelaje colaboramos en la tarea de conseguir una Euskadi donde el concepto de ciudadanía estuviese en el centro. He de decir que el resultado no me ha defraudado, que pienso que el actual Gobierno vasco, con todas las dificultades que tiene y todos los errores que haya podido cometer, ha logrado crear un clima de tranquilidad que ha tenido desde luego, su reflejo en estas elecciones.

Sin embargo tengo que decir que en esta campaña el PSE-EE no se ha molestado mucho en crear lazos y complicidades con la sociedad civil. Parecería que después de conseguido el gobierno no interesan las aportaciones externas. Por ser benévolo la campaña ha sido bastante burocrática.

Como dice Txetxu Barandiaran:
El PSE había conseguido en los últimos comicios una cierta 'movilización épica', casi heroica, de sectores desencantados, no militantes del partido y animosos colaboradores del mismo que con el rum-rum del tiempo se han visto, nos hemos visto dejados de lado o pidiéndonos que interpretáramos músicas distintas a las acordadas.

Los partidos modernos no son solo de sus afiliados, son también de sus votantes y simpatizantes. Creo que en esta campaña el PSE-EE se ha comportado como un partido bastante antiguo.

lunes, 23 de mayo de 2011

¿ETA existe?

Ayer recibí malas noticias. Batacazo del PSOE, mayoría absoluta de Azkuna, subidón del PP y arrase de Bildu en Gipuzkoa. Casi las únicas buenas noticias son la mayoría del PSOE en Cuenca y el que, a pesar de las encuestas, hayan salvado los trastos mis amigos de Batzarre. De todas las maneras tiempo habrá en analizar los resultados.

Hoy me quería referir a un tema que ha estado bastante oculto en la campaña. Se diría que la gente ha votado como si ETA no existiera. Los candidatos de los partidos constitucionalistas no han sido agredidos o amenazados. Ha habido la tensión normal que puede haber en Andalucía o en Castilla La Mancha. No ha habido kale borroka en la campaña. Salvo el PP, no se ha ligado a Bildu con ETA. Bildu ha evitado hacer referencias a ETA. Ocupaciones de la calle como las protagonizadas por el 15M hablaban de los problemas del paro, la crisis, las hipotecas, el sistema electoral sin referirse en ningún caso a ETA, etc ...

Sin embargo ETA existe. No ha desaparecido. Se insiste que ha sido derrotada, pero ahí está. El evidente triunfo de Bildu convertida en segunda fuerza en estas elecciones va a tener una lectura tanto en ETA como en la Izquierda Abertzale. ¿Cuáles van ser éstas?
¿Considerará ésta que, dado que la operación electoral se ha realizado sin la necesidad de disolverse, debe seguir ejerciendo su tarea de vigilante de la playa?
o por el contrario
¿Considerará que carece de sentido su actividad y que debe desaparecer?
y la izquierda abertzale
¿Considerará que, una vez pasado el control judicial, puede andar más sueltita y que no hay que molestar a ETA?
o por el contrario
¿Se considerará cargada de razones para decirle a ETA que se acabó?
Y por parte de los "vientres de alquiler", EA y Alternatiba. Pasada la euforia de haber salvado los trastos personales
¿Tendrán alguna capacidad de presión sobre la izquierda abertzale?
o
¿Serán apartados como los zánganos de la colmena después de su ayuda en el parto?
En todo caso ETA sigue existiendo y habrá que acabar con ella.

domingo, 22 de mayo de 2011

Funcionarios por un día (61,62)

El día de las elecciones es el día de la gran fiesta de la democracia. Pero no lo viven así muchos de los participantes en ella: los miembros de las mesas electorales. Casi dos centenares de miles de españoles pasan el día aburridos (si hay diversión es que la cosa va mal) al lado de las urnas. Su tarea no es muy complicada, pero no carece de responsabilidad.

Lo cierto es que la mayoría de quienes reciben la comunicación  de que les ha tocado mesa, hacen un gesto de disgusto al leerla. Les espera un rollo de día. Unas 14 horas de trabajo (de 8 de la mañana a 10 de la noche) por 62,61 euros y la posibilidad de, para quien tenga trabajo, 5 horas libres a día siguiente. Esto es un salario de 4,47 euros a la hora. No es una gran cantidad.

Comparémosla con el salario mínimo interprofesional. Este tiene un valor  de 748,3 euros por mes (pagas prorrateadas). Calculemos lo que sale por hora, tomemos para ello en cuenta la jornada anual de trabajo del personal funcionario al servicio de la Administración de la Comunidad Autónoma de Euskadi y sus Organismos Autónomos, que era en 2005 (no creo que haya aumentado) de 1592 horas por año y una media mensual de 132,66 horas. Si dividimos el salario mensual de 748,3 euros por la media mensual de horas 132,66, obtenemos el salario mínimo por hora: 5,64 euros. Es decir  nuestros ciudadanos responsables de las mesas electorales cobran un 20% menos que el salario mínimo

¿Qué extraños cálculos han llevado a que los miembros de las mesas cobren precisamente esa cifra de 62,61 euros? Creo que una cifra doble de la actual no sería una exageración. Entonces ¿Por qué la mayoría de los nombrados acude a la mesa? ¿Es por sentido cívico? Algo de eso puede que quede, pero me parece que la explicación más común es otra. Es difícil encontrar una excusa oficial válida y si uno no la tiene, arriesga multas e incluso cárcel. En definitiva es aquello de que la democracia con sangre entra.

sábado, 21 de mayo de 2011

We camp

Hoy he visitado la acampada de Bilbao en el Arriaga. Yo creo que había un par de miles en la asamblea. Me ha resultado emocionante. Me traía recuerdos. Los de finales de los 60 cuando había asambleas, en donde se defendían todo tipo de ilusiones. Unas cosas eran posibles y se realizaron. Otras eran también posibles y no se consiguieron. Otras por supuesto, eran imposibles, aunque constituían una guía utópica interesante y también había soberanas tonterías, junto con cosas claramente equivocadas. Aquel movimiento estudiantil, en el que tuve el gusto y el honor de participar, tuvo un papel importante en la conquista de las libertades en España. Y eso a pesar de que muchas de las ideas que defendíamos estaban francamente desenfocadas. No importó, porque íbamos en la buena dirección.

Bueno, pues mientras veía a los concentrados en el Arriaga se me agolpaban los recuerdos. Oyendo las variadas intervenciones veía la frustración de muchos jóvenes. Por primera vez en muchos años, tal vez les espere un futuro económico peor que el de sus padres. En contra el desempleo y el trabajo precario y basura. Peticiones de hipotecas con limitación de garantías. Cambio de sistemas electorales. Salarios máximos. Nacionalización de la banca etc ...

Y este movimiento se ha producido en plena campaña electoral, lo cual le añade un plus de complejidad a la cuestión. No defienden la abstención, pero es muy posible que haya un aumento importante en el voto en blanco y nulo. Al tiempo, partidos como Izquierda Unida andan con el cazo puesto. Mezclados con gentes que por primera vez han ido a asambleas, aparecen miembros de pequeños grupos sociales y políticos, que jamás han disfrutado de una audiencia semejante. Pero hay una resultante de todo ello y me parece muy positivo. La convicción de que la crisis ha creado una situación insoportable. La convicción entre los asistentes de que la pasividad no lleva a ninguna parte. La convicción de que hay que implicarse y que "pasar" no es una buena actitud.

Hay otra consideración muy importante para el País Vasco: la calle no es de Batasuna. Bildu ha dejado la calle a otra gente, gente que no habla de identidades ni de problemas ideológicamente construidos. ¿Alguien imagina que esto hubiera podido suceder sin la sentencia del Tribunal Constitucional autorizando a Bildu? Mientras estaba en la plaza hubo una intervención que me pareció significativa. El orador señaló que
las amas y aitas deberían estar en la plaza, pero que su ama le había dicho que tenía miedo.
Y desde la plaza le decía:
ama no tengas miedo, aquí no pasa nada.
No hay duda que el miedo está desapareciendo del País Vasco.

jueves, 19 de mayo de 2011

¿Por qué mi voto no es secreto?

La institución del secreto del voto es fundamental para garantizar la democracia. ¿Cómo sería la cosa si no pudiéramos mantener el secreto de nuestro voto. Durante la dictadura de Somoza en Nicaragua había elecciones y en general necesitaban hacer trampas para asegurar la victoria del Somoza de turno. Simplemente no había secreto de voto. No solo no había cabinas de votación, el sistema era más fácil, había tantas urnas como candidatos a votar y tantas colas como urnas.

Durante estos últimos años declarar públicamente el sentido del voto propio, en algunas zonas del País Vasco, era un ejercicio de sinceridad que tenía un precio muy alto. Todavía lo tiene a veces. Pero las cosas han cambiado.

Pero hay situaciones en la vida en la que desvelar el voto puede no ser conveniente. Si uno es comerciante se pueden perder clientes. Si uno es periodista  jamás resultará creíble que se sea independiente. Si uno vive de las subvenciones, puede que tenga problemas con los gobiernos que no votó. También se pueden tener problemas con la cuadrilla o con los amigos si se dejó de compartir ideas políticas.,

Soy jubilado y tengo mi vida asegurada. Y si mis amigos se enfadan porque no compartimos ideas políticas será su problema, así que me siento con libertad para que mi voto no sea secreto.

En Estados Unidos, el país donde la democracia lleva más tiempo funcionando de manera ininterrumpida, a la gente no le importa hacer público el sentido de su voto, con pegatinas en sus coches o con pequeños carteles en las entradas de sus casas. Creo que esa opción tiene ventajas. Permite que cada ciudadano haga propaganda con sus ideas y que exista la posibilidad de dialogar entre ciudadanos. Así que me siento en condiciones de revelar el sentido de mi voto.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Por qué no voto al PNV

Tengo unas cuantas razones viscerales para no votar al PNV. Son más de derechas de lo que puedo soportar. Me suelen atacar con tanta boina y demás. Son el auténtico establishment, al menos de Vizcaya. Tienen una red clientelar perfectamente establecida y consolidada. etc ... Así que si votase con el corazón no tendría muchas dudas.

Pero no se trata de eso. Aunque no me caigan bien como partido ¿Sería bueno para el País Vasco que tengan un buen resultado? Si examino el caso de Vizcaya, que es donde voto, no encuentro ninguna razón para apoyarles.

Veamos, desde que hay democracia no he tenido otra cosa que diputados generales y alcaldes del PNV. Tanta repetición ya sería como para echarse a temblar. Si uno ve además que, en las encuestas, hasta tienen posibilidades de conseguir la mayoría absoluta, el tembleque me aumenta. No creo en las mayorías absolutas, me parecen malas para este país.

Si vamos a los casos concretos, también encuentro razones para no votarles. La Diputación al mando del señor Bilbao ha destacado en los últimos tiempos por empeñarse en encontrar motivos de pelea con el Gobierno vasco. Empezó la cosa en la propia toma de posesión del Lehendakari donde hasta pretendió variar el protocolo. La propuesta del Guggenheim 2 no le había gustado al Gobierno vasco de Ibarretxe y el Sr. Bilbao se fue con el rabo entre las piernas. Pero después del cambio de gobierno volvió a la carga, pero esta vez quienes se oponían eran "malos vascos que no querían el desarrollo de una zona deprimida". En cada cuestión a discutir con el Gobierno vasco siempre ha habido pegas. Que si la construcción de las nuevas lineas de metro, la extensión de horarios en nochebuena o la lanzadera. Todo ello con desaires institucionales continuos. Mientras, se ha tenido que comer su plan de inversiones. Curiosamente, aunque ha seguido aumentando el gasto corriente, tal vez por sus técnicas de buena gestión, ha disminuido las inversiones. Como son "autenticos vascos" se han permitido reducir un 20% el presupuesto dedicado al euskera. El Gobierno vasco solo ha disminuido las ayudas el 3%,  menos que la disminución el presupuesto, y a pesar de ello recibe ataques de determinados medios abertzales.

¿Y Azkuna? pues la verdad es que me produce sentimientos menos negativos que los que experimento con el Sr. Diputado General. Agradezco su desmarque de las políticas ibarretxianas en la época que eran dominantes en su partido. También me place su evidente amor por la villa. Y su compromiso contra el terrorismo.

Pero sin embargo creo que su tiempo ha pasado, como persona y como partido. No todos los barrios votan igual. Y la Ley de la gravitación universal, que también funciona en política, hace que tras 30 años de alcaldes del PNV algunos barrios sean más favorecidos que otros. Casualmente los barrios menos apoyados están donde habita la gente con menos recursos económicos. Por otro lado aunque el alcalde Azkuna muestre su encanto en sus declaraciones ante los medios, suele demostrar una prepotencia y autoritarismo no muy adecuado, no exento de paternalismo, cuando trata con las protestas ciudadanas. Está, como se podría decir popularmente, "un poco subidito". Creo que le deberíamos agradecerle muy sinceramente los servicios prestados y decirle que ya pasó su tiempo.

Por otra parte si nos referimos a la actitud general del PNV sigue sin tener una verdadera posición. Así Urkullu puede ir por la mañana a Gernika para ir de soberanista y por la tarde ante una representación (sic) de la sociedad vasca aparece de supergestor demócrata:  paz y crisis. Entiendo que muchas veces los políticos no puedan mantener sus promesas, pero me parece la pera que Urkullu pueda amar las dos almas del PNV a la vez "y no estar loco".

Bueno, esta claro. No les voto.